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domingo, 23 de septiembre de 2012

Ponencia de Mario Alonso Puig en el II Congreso de la Felicidad "Solo hay un antídoto para el miedo...y es el amor"

"Para mí el sentido de la vida, la base de la felicidad...es plantar semillas.
De esperanza, de ilusión, de confianza,...
Aunque yo no las vea florecer.. y aceptando que en esas semillas existirá la imperfección de eso que tengo de barro, pero también existirá la perfección y la belleza de eso que tengo de Dios"


"Amar a alguien es decirle: tú no morirás jamás."
— Gabriel Marcel

lunes, 12 de diciembre de 2011

“Disfrutamos de lo que tenemos o nada nos hace felices” Reflexiones de Gustavo Ekroth

Como terapeuta, el comentario “nada de lo que tengo me hace feliz” me resulta sumamente familiar. Obviamente esta “queja” de alguna manera se puede llegar a relacionar con sentimientos depresivos, angustia existencial, crisis de valores o situaciones de alto stress y preocupación entre otros factores. Pero debajo de la piel de este comentario, existen al menos cuatro duras realidades profundas, que conforman la raíz del problema.
La primera realidad es que si NADA nos hace felices, es simplemente porque no somos felices.
Cuando una persona es naturalmente alegre y feliz no necesita ningún motivo en particular para serlo igualmente cuando alguien es básicamente triste, depresivo, pesimista y negativo tampoco necesita ningún motivo en especial para sentirse infeliz. Asi, pues cuando alguien es, profundamente infeliz, aunque tenga breves momentos de alegría nada lo hará feliz, a la inversa cuando alguien es profundamente feliz aunque tenga momentos de tristeza nada lo hará infeliz.
El segundo concepto problemático implica la frase “Nada de lo que tengo me hace feliz” radica en la premisa falsa de que: El TENER determinada cosa o determinadas cosas nos dará la felicidad. Muchas veces vemos que las personas organizan su vida entorno a conseguir algo, una pareja, hijos, una profesión, un mejor nivel de vida, una casa afuera, etc. Pero generalmente observamos que luego de muchos esfuerzos cuando finalmente lo consiguen o bien ya no les interesa o ya no lo quieren porque les trae problemas o bien ya están corriendo detrás de otros proyectos cuya concreción mágicamente y supuestamente lograría la tan ansiada “calma” y felicidad. 
Cada ser humano persigue sus propias ilusiones y paraísos personales pero cuando logra estar allí muchas veces descubre para su sorpresa que llego el infierno y no precisamente el paraíso. 

La profesión no era lo que el se imagino, la pareja tiene mal carácter y la casa afuera se llena de personas “indeseables”. Las causas de este tipo de situación pueden ser: 
a) muchas veces no sabemos lo que realmente queremos,
b) no sabemos como disfrutar lo que tenemos y
c) ( la más probable de todas) un estado de infelicidad subyacente lleva a la persona a organizar y orientar su vida hacia los elementos negativos y oscuros de cualquier situación en lugar de enfocarse hacia el lado luminoso y positivo de cada cosa.
La tercera dura realidad que implica la “queja”, -Nada de lo que tengo me hace feliz- es que: Muy probablemente quien hace una afirmación de este tipo ha logrado muchas o muchísimas cosas de las que se propuso en la vida y se encuentra “saturado” del éxito, ya nada lo conmueve ya nada lo impresiona ya nada le interesa. Ese es el drama del éxito, cuando no se lo tiene parece importantísimo e indispensable para una vida feliz y cuando se lo alcanza resulta hueco, insulso y carente del sentido profundo de realización personal, que imaginábamos iba a tener.
El cuarto y último problema importante que subyace en la raíz de la declaración –Nada de lo que tengo me hace feliz- se relaciona con el concepto equivocado de que la felicidad es algo exterior y que por lo tanto si hacemos y logramos determinadas cosas en algún momento nos va a llegar desde afuera.  
La realidad es que la felicidad es un don interior con el que todos nacemos
Ningún niño nace infeliz sin embargo muchísimos adultos lo son. La felicidad es como un inagotable e indestructible tesoro interior que en los adultos suele estar cubierto de capas y capas de basura ( léase prejuicios, frustraciones, miedos, traumas, desengaños, odios, agresiones, etc.).

Fuente:
http://www.gustavoekroth.com/calidaddevida.htm

sábado, 12 de noviembre de 2011

El arte de la felicidad - DALAI LAMA

Primera parte
 El propósito de la vida 
1 El derecho a la felicidad

«CREO  QUE  EL  PROPÓSITO  fundamental  de  nuestra  vida  es  buscar  la  felicidad.  Tanto  si  se  tienen  creencias
religiosas como si no, si se cree en talo cual religión, todos buscamos algo mejor en la vida. Así pues, creo que el
movimiento primordial de nuestra vida nos encamina en pos de la felicidad.» 

Primera parte:
El propósito de la vida 
1. El derecho a la felicidad. 
2. Las fuentes de la felicidad 
3. Entrenar la mente para la felicidad. 
4. Recuperar nuestro estado innato de felicidad

Segunda parte:
Compasión y calidez humanas.

5. Un nuevo modelo de relación íntima 
6. Ahondar en nuestra conexión con los demás 
7. El valor y los beneficios de la compasión


Tercera parte:
Transformación del sufrimiento 
8. Afrontar el sufrimiento 
9. Sufrimiento autoinfligido 
0. Cambio de perspectiva 

Cuarta parte: .
Superar los obstáculos 

11. Encontrar significado en el sufrimiento 
12. Producir un cambio 
13. Cómo afrontar la cólera y el odio 
14. Cómo afrontar la ansiedad y aumentar la autoestima 

Quinta parte:
Reflexiones finales para vivir una vida espiritual

15. Valores espirituales básicos.

VIDEO SUBTITULADO

DALAI LAMA "el arte de la felicidad" from dr.xandra on Vimeo.

http://academic.uprm.edu/dpesante/docs-apicultura/artedelafelicidad.PDF

sábado, 28 de mayo de 2011

El camino a la felicidad no permite tomar "atajos" - Martin Seligman

El camino a la felicidad no permite tomar "atajos" - Martin Seligman


“No existen atajos para conseguir la felicidad” – Entrevista a Martin Seligman
Martín Seligman, expresidente de la American Psychological Association, lidera actualmente una auténtica revolución dentro de la psicología, que hasta ahora se había centrado casi exclusivamente en los traumas, trastornos y patologías de la mente.
Frente a esta psicología “negativa”, Seligman ha fundado el movimiento de la psicología positiva, que estudia las emociones placenteras, el desarrollo de las virtudes y la búsqueda de la felicidad.
Se habla mucho de la depresión y del estrés que provoca la vida moderna ¿Es cierto que en nuestra sociedad la gente está cada vez menos feliz?Bueno, es distinto hablar de la felicidad y de la depresión. Tenemos estudios muy rigurosos desde hace sesenta años sobre el nivel de felicidad en los Estados Unidos y en algunos otros países, y lo que indican es que este nivel no ha variado en absoluto. Lo cual es sorprendente, dado que todos los indicadores económicos se han disparado en el mismo período. Está muy comprobado que el dinero, a partir de un cierto nivel mínimo, no da la felicidad. Pero además en todos los países desarrollados se dan diez veces más casos de depresión hoy que en los años cincuenta, y han aumentado en menor medida otras patologías como la ansiedad.
¿Qué explicación le da a esto?Nadie lo sabe a ciencia cierta, aunque yo tengo mi hipótesis. Creo que influyen varios factores. Uno es que la gente tiende a tomar atajos para conseguir el placer: las drogas, el sexo sin amor, la televisión, las compras. Y no soy tan moralista como para sugerir que la gente no haga estas cosas, pero si alguien basa su vida exclusivamente en atajos y descuida los otros aspectos de su vida, como el desarrollo personal o el sentido que da a la vida, acabará sacrificando su felicidad a largo plazo. El problema es que cuando más rica sea una sociedad, más atajos existen.
Otro es el tamaño relativo de la dimensión del yo frente a la dimensión del grupo. Cada vez pesa más el individuo y menos las colectividades. La familia cada vez es más pequeña, se desvanecen las ataduras a la nación, a la comunidad, al grupo religioso. Éstas eran las instituciones tradicionales nos apoyaban en los momentos difíciles, que a lo largo de la historia han sido las medidas antidepresivas más eficaces, y están desapareciendoY por otro lado las ciencias sociales nos han enseñado que somos víctimas de nuestro entorno, que lo importante no es el individuo quien está en control sino los factores externos que nos limitan y nos manipulan. Esto es una formula perfecta para la depresión.
¿Cuál, entonces, es su receta para la felicidad?En realidad tengo tres, que se aplican a tres niveles que llamo la vida placentera, la vida buena y la vida con sentido.
1) VIDA PLACENTERA:Para la primera la receta es llenar la vida de todos los placeres posibles, y aprender una serie de métodos para saborearlos y disfrutarlos mejor. Por ejemplo compartirlos con los demás, aprender a describir y recordarlos, y también utilizar técnicas como la meditación para ser más conscientes de los placeres. Pero este es el nivel más superficial.
2) LA BUENA VIDA: el segundo nivel, el de la buena vida, se refiere a lo que Aristóteles llamaba eudaimonia, que ahora llamamos el estado de flujo. Para conseguir esto la formula es conocer las propias virtudes y talentos y reconstruir la vida para ponerlos en práctica lo más posible. Con esto se consigue no una sonrisa sino la sensación de que el tiempo se para, de total absorción en lo que uno hace. La buena vida no es esa vida pesada de pensar y sentir, sino de sentirse en armonía con la música vital. Creo que mi perro lo podría resumir así: “corro y persigo ardillas, luego existo”.
3) LA VIDA CON SENTIDO: El tercer nivel consiste en poner tus virtudes y talentos al servicio de alguna causa que sientas como más grande que ti. De esta manera dotas de sentido a toda tu vida.
Qué reacción está teniendo la psicología positiva en el mundo académico estadounidense?La verdad es que está teniendo un éxito extraordinario, incluso demasiado. Estoy acostumbrado a ser un tipo alternativo y poco convencional, y casi me asusta que esto haya gustado tanto.
Hace cinco años comencé con el primer curso de psicología positiva en mi universidad, y ahora hay unos cien. Llevo muchos años dando conferencias, pero ahora es la primera vez que me sucede que provoco ovaciones verdaderas entre el público, o incluso el llanto de profesionales de la psicología que reconocen una vocación que sienten que se les robó. A muchos psicólogos les atrajo esta disciplina porque querían ayudar a la gente normal a ser más feliz, y no sólo ayudar a los enfermos mentales a ser menos miserables. Por otro lado, nunca había sido tan fácil para mí conseguir fondos para un proyecto académico, es algo increíble.
Desde hace décadas se venden como las rosquillas los libros de autoayuda.
¿Qué opinión le merecen?
Pues curiosamente, la verdad es que hay algunos que me parecen bastante buenos, a pesar de su falta de fundamento científico. Hay muchos métodos válidos desarrollados por los seguidores del budismo, del yoga, de las religiones y de los que han trabajado con el desarrollo personal. Lo que estamos haciendo ahora, de hecho, es tomar algunos de éstos métodos y comprobar su eficacia usando métodos científicos, para separar el trigo de la paja. Quisiera convertir el desarrollo personal en una ciencia seria y bien documentada. En su libro da una visión muy optimista del futuro de la humanidad.
¿Qué opina de la actual situación del mundo, al borde de una guerra imprevisible en el medio oriente?Bueno, Marzo del 2003 no es el mejor momento para la paz mundial, desde luego. Nos esperan unos meses difíciles. Pero ni Saddam es Hitler, ni Osama es Stalin, ni esta crisis económica es la gran depresión. Creo que en general seguimos en un boom de crecimiento económico y también de mayor paz y armonía.
Estoy de acuerdo en esto con Robert Wright en su libro Nonzero. El siglo XX fue el siglo de Hitler y Stalin y sus consecuencias, pero conseguimos vencerles. Creo que si conseguimos evitar un holocausto nuclear y evitamos contaminar el planeta de manera irreversible, a la larga nos espera una época de mayor cooperación y felicidad.
Fluir (flow): Una psicología de la felicidad -
Mihalyi Csikszentmihalyi - Editorial Kairós, 1997Al poco tiempo de aparecer en Estados Unidos, Fluir ya se había convertido en un auténtico best-seller. Durante más de 20 años Csikszentmihalyi se ha dedicado al estudio de los estados de "experiencia óptima", aquellos momentos en los que uno se siente poseído de un profundo sentimiento de gozo creativo, momentos de concentración activa, de absorción en lo que se está haciendo.
Como resultado de estas investigaciones el autor desarrolla el concepto de fluir y explica como puede ser controlado por cada uno de nosotros.
Las personas describen los estados de fluidez como la sensación de que todas las habilidades o destrezas personales son adecuadas para hacer frente a los retos que se presentan.
La concentración es muy intensa, no se piensa en nada irrelevante o no hay tiempo para preocuparse por los problemas, a la vez que la sensación de tiempo se pierde.
A través de las más de 400 páginas de este libro, Csikszentmihalyi explica a un público general y amplio el incalculable valor de experimentar estos estados de fluidez en el camino hacia la felicidad. Ver la entrevista a Mihaly en: